LA RESPIRACIÓN: EL ALIENTO VITAL.
“Cuando la respiración es inestable, todo es inestable; pero cuando está tranquila, todo lo demás está tranquilo. Por eso debemos controlar cuidadosamente la respiración.”
Goraksashatakam.
¿Qué es la respiración? Cada día aspiramos y exhalamos unos 19.000 litros de aire, cumpliendo así dos propósitos. Primero: suministrar al organismo el oxígeno que necesita para la combustión de los alimentos, proceso del que las células obtienen su energía. Segundo: eliminamos el bióxido de carbono que es producto de desecho de las funciones vitales.
Cuando realizamos el acto de aspirar, introducimos a los pulmones oxígeno (gas que constituye aproximadamente el 20% del aire puro), al exhalar el aire del interior de nuestros pulmones, eliminamos el exceso de bióxido de carbono.
Una quinta parte del aire que aspiramos es oxígeno, cada vez que inhalamos, el aire llena los alvéolos (en los dos pulmones hay alrededor de 600 millones de alvéolos), y el oxigeno pasa a la sangre; una pequeña cantidad se disuelve en ella, pero la mayor parte de él se combina químicamente con la hemoglobina y así es conducido a los tejidos. Cuando los capilares llegan a ellos, la hemoglobina libera el oxígeno, recoge el bióxido de carbono producido por las células y regresa con él a los alvéolos, donde es eliminado junto con el aire exhalado.
¿Qué determina el ritmo de la respiración?
La frecuencia y la profundidad de la respiración varían de acuerdo con la velocidad a la que los tejidos consuman el oxígeno y produzcan bióxido de carbono, y eso dependerá del grado de actividad, caminar deprisa, deporte, subir o bajar escaleras, el estrés físico y mental, ataques de ansiedad, contaminación atmosférica (perdida del porcentaje de oxígeno en el aire que respiramos), etc.
Diversas zonas del sistema nervioso central se encargan de cuantificar el nivel de bióxido de carbono que hay en sangre, y en cuanto el nivel se eleva ligeramente, la frecuencia así como la profundidad de la respiración es modificada para eliminar los excesos del residual y envejecedor bióxido de carbono.
La importancia de la respiración.
En las culturas orientales la respiración no es solo un hecho fisiológico inconsciente, es un arte que ayuda a prolongar la vida y ha mantener nuestra mente en equilibrio y salud. Su educación hace un fuerte hincapié en los distintos modos y técnicas de regulación de la respiración, convirtiéndola en un hecho consciente y de higiene de salud tanto física como mental. Eso hace que viviendo en ciudades caóticas donde se amontonan más de 13.000.000 de personas sus índices de estrés sean mas bajos que en nuestras sociedades de bienestar occidental.
Incluso la prestigiosa medicina Tibetana en sus textos médicos nos habla de la importancia de la respiración como herramienta para prolongar la vida, manteniendo la salud y la juventud.
En el texto llamado “La luz de las practicas de los 6 yogas” se puede leer :
“Entre los 5 vientos principales se encuentran el viento sostenedor de la vida, en el canal central entre la base de la columna y el corazón que cierran la parte superior e inferior del canal. Este viento sostenedor de la vida , mente subjetiva de las emociones y el viento de la conciencia primordial van juntos e inseparables. Estos dos vientos circulan en la respiración y se dividen en 12 períodos del día hasta el momento de nuestra muerte. Durante 24 horas este viento sale con porciones de la conciencia de nuestro cuerpo."
En 24 horas realizamos 21.600 respiraciones completas ( exhalación-inspiración).
Se calcula teniendo en cuenta que el tiempo correcto entre inspiración-expiración en una persona sana son cinco pulsos (contados en la muñeca o en la carótida).
Eso equivale a 15 respiraciones en 1 minuto, 900 respiraciones completas en 1 hora. En una naturaleza sana el corazón tiene que latir 75 veces en un minuto. 20 respiraciones será igual a 100 latidos.
En cada respiración expulsamos pequeñas cantidades del viento de la conciencia primordial, se calcula que por cada 21.600 respiraciones expulsamos 675 de viento de la conciencia primordial, que debemos restar de la cantidad total con la que hemos nacido.
Si respiramos mal y en exceso por estrés o por tener un carácter iracundo, expulsamos mas viento de la conciencia primordial con lo que acortamos involuntariamente nuestra vida. En 1 hora hemos realizado 28,125 acciones de exhalar viento de conciencia primordial (el calendario tibetano es lunar y los siguientes cálculos están pensados en 12 meses lunares de 30 días).
En 1 mes (lunar), perdemos 22 horas y 30 minutos del viento de la conciencia primordial.12 meses (lunares) 360 días = a 11 días 40 minutos, que hemos vaciado de tiempo de vida.
Si tenemos en cuenta que nuestro cuerpo esta preparado para vivir 100 años habremos respirado 767,700.000 veces y habremos expulsado 24,300.000 trocitos de nuestro viento de la conciencia primordial. Con lo que se deduce que nacemos con 3 años y 2 meses y unos días de Viento de la conciencia primordial y nos lo debemos administrar correctamente pues cuando se agota morimos .
La respiración consciente
La forma de respirar de cada uno revela nuestro estado de ánimo, quién tiene miedo a vivir también tiene miedo a respirar, realizando una respiración corta y superficial, sin llegar jamás a llenar la parte inferior de los pulmones (respiración abdominal). Si somos violentos, nuestra respiración es violenta, estertórica y ruidosa, como pequeños bufidos, así como cuando nos encontramos deprimidos, nuestra respiración lo refleja por la necesidad de suspirar muy a menudo e incluso de bostezar (reflejo que ocurre cuando falta oxigeno en nuestra sangre), Así que si aprendemos a respirar correctamente, nos beneficiaremos física ( liberación del envejecimiento prematuro de los tejidos y órganos),y psicológicamente ya que nuestra actitud mental será más clara y equilibrada, mejorando nuestra salud (psiconeuroinmunologia) y nuestra adaptación a los conflictos y problemas.
Forma básica para realizar la Respiración Consciente:
Esta respiración se divide en cuatro tiempos: inspiración, retención, espiración y retención. Los ejercicios de respiración deben realizarse siempre solamente por la nariz, el tiempo de retención entre el acto de aspirar e inspirar debe ser el mismo que empleamos en el llenado de aire de nuestros pulmones, ya de debemos dejar entrar el aire hasta hinchar nuestro abdomen y en el tiempo de vaciado ya que debemos empujar todo el aire almacenado fuera de los pulmones.
En la Respiración es más importante vaciar bien el aire de los pulmones, ya que el acto de inspirar es reflejo e involuntario, así que al vaciar al máximo llenaremos los pulmones también al máximo de su capacidad.
La inspiración y la exhalación actuaran sobre nuestro estado físico eliminado las tensiones musculares y nerviosas, ayudando al organismo a recuperar su tono, quemando incluso las grasas nocivas acumuladas en la zona abdominal del cuerpo; los espacios vacíos sin respiración ayudan a la mente a recuperar su estabilidad convirtiéndose en autenticas joyas de meditación, que con el tiempo nos ayudaran a mejorar nuestra capacidad de concentración y de memoria, previniendo enfermedades degenerativas de nuestro sistema nervioso y neuronal |