HISTORIA DE LA MEDICINA TIBETANA
Los libros de historia general del Tibet datan “La ciencia de la curación” a partir del Siglo XIV y la aparición de la historiografía médica, alrededor del siglo XIII. El texto más citado es el Khogbup escrito a finales del Siglo XVII por el regente del Dalai Lama Sangye Gyamtso.
Los textos recuperados de la antigua religión Bompe (religión Indígena anterior al Budismo asimilada del chamanismo mongol), citan la aparición de la medicina en el “País de las nieves” en tiempo del Rey Shenrab Miwo, que fue quién por vez primera delimitó el País dándole identidad propia. Éste vivió varios siglos antes de nuestra era. En cambio una biografía budista escrita por el erudito tibetano Yuthog el Anciano, atribuye la introducción de la Medicina en Tibet a dos médicos originarios de la India, que llegaron en la segunda mitad del siglo II durante el reinado de Lhathothori.
Ahora bien, la medicina erudita se sitúa en la primera parte del siglo VII, durante el reinado de Songtsen Gempo, después de que este rey dotara a su pueblo de lengua propia.
Al unificarse “El País de las nieves” bajo el mandato de una dinastía real, éste se convirtió en un poderoso imperio militar y en potencia económica en el norte de Asia desde el siglo VII al IX. Durante este tiempo los distintos monarcas fueron intensificando las relaciones culturales entre los países vecinos; Nepal, India, China, las ciudades Oasis de Asia Central, Irán y las regiones occidentales del altiplano.
Las culturas milenarias que se hallaban en torno al recién estrenado reino, se convirtieron en modelo y fuente de inspiración para sus reyes.
China vivía uno de sus momentos más prósperos, bajo el gobierno de la dinastía “Tang”.
Al sur, en la cordillera del Himalaya, Tibet crea frontera con la India que en aquel momento estaba dividida por los enfrentamientos del Imperio Gupta que gobernó desde el año 320 hasta finales del Siglo V.
Los ejércitos tibetanos controlaban las ciudades Oasis de la Ruta de la Seda, en las que florecieron una mezcolanza cultural que cogió lo mejor de las culturas indias, chinas, persas y sasánidas (Irán) antes de la conquista árabe del siglo VII.
De los dos siglos de intercambios económicos y culturales lo que arraigó más fue el budismo.
Llegaron monjes desde India, China y Asia Central, difundiendo las enseñanzas de la “Iluminación” pero también las ciencias relacionadas con el Budismo.
Según la historia, el rey Songstsen Gampo (618-649 DC) mandó traer a su presencia tres médicos de India, China e Irán. A partir del contraste de sus conocimientos, resultó una obra médica en tibetano. Los nombres utilizados para denominar a dichos médicos no son sus nombres reales, sino símbolos para indicar su procedencia. Éste fue el trigésimo tercer rey y el primer emperador creando la dinastía Larlung que duró desde el año 618 al 842 DC. Se casó en el año 632 con la princesa nepalí Tritsün y en el año 641 con la princesa china Wencheng, quien apoyó al budismo activamente. Este rey hizo construir en el año 647 el templo de Txhokamp y convirtió a Lhasa en la capital del imperio.
En el año 755 el emperador tibetano es asesinado y le sucede en el trono Trhisong Detsen (742-797), conocido con el sobrenombre del “segundo rey de la doctrina budista”.
Este emperador en el año 763 conquistó la capital China Chang’an (actual Xian), no solo fue un gran guerrero sino que además quiso difundir la cultura budista y prosiguió la traducción de obras de medicina y textos religiosos, creando también reuniones de sabios médicos de otros países vecinos como Cachemira, Nepal, Dolpo, China, India, Irán y las zonas turcas.
De la corte de Thrisong Detsen es el maestro tántrico Padmasambaba, una de las figuras religiosas más importante de la orden Nyingnapa (los antiguos). Éste fundó el que sería el primer monasterio y la primera comunidad monástica del Tibet constituida por monjes tibetanos Sam-ia. A Padmasanbhava se le conoce entre los tibetanos como gurú Rimponxé. La leyenda cuenta que nació milagrosamente de una flor de loto en el río Indus y a lo largo de su vida realizó innumerables milagros. Se le considera el escritor del “libro de los muertos Tibetano”. Fue considerado un segundo Buda. Su alumno y traductor Vairocana fue quien le entregó la traducción de los “cuatro tantras”. Este tratado, al igual que todos los textos médicos traducidos, fue ocultado por Padmasambaba en la columnas del monasterio de Samye, con la intención de que fueran posteriormente descubiertos por personas predestinadas a difundirlos. Gracias a este acto de videncia sobrevivieron muchos tratados médicos a una de las primeras etapas de oscuridad histórica en Tibet.
El tercer rey de la dinastía Iarlung llamado Trhitsuk Detsan (815-838) apodado “El rey de la doctrina”, devolvió la paz al país de las nieves, firmó tratados con china y otros vecinos. Destacó por la traducción de innumerables textos budistas. Del mismo período histórico se han datado una lista de “nueve sagas de medicina Tibetana”.
Tres breves textos y un dibujo que representan los puntos de moxibustión* en el cuerpo así como textos médicos que se han encontrado en las cuevas de Dunhuang en el Noroeste de la provincia China de Gansu. Sólo estos documentos se remontan con seguridad a la época regia (Siglos VII a IX). En este período vivió el excéntrico emperador Ralpatxän que significa “el de los largos cabellos” o también como “el rey monje”. Se cuenta de él que cuando concedía audiencia permitía a los monjes sentarse sobre su propia larga melena extendida sobre el suelo como muestra de sumisión a la religión. Esta misma devoción provocó la indignación de la nobleza y desembocó en su asesinato y posterior destrucción de monasterios y templos budistas.
Langdarma (803-842) fue el último emperador del Tibet, se le conoció por su persecución contra el budismo, siendo coronado en el 838 DC y asesinado cuatro años más tarde por un monje budista, el resultado desembocó en la desintegración absoluta del imperio más poderoso de Asia central durante doscientos cincuenta años, el Tibet se desintegró en numeroso feudos controlados por familias nobles que regían escuelas religiosas.
Éste período anárquico duró aproximadamente siglo y medio el cual fue seguido de un renacimiento cultural y económico, tal como debió visionar Padmasambhaba.
El Tibet heredó además de la Medicina Ayurvédica, tradiciones tántricas y alquímicas de la India, así como la idea de la estructura del cuerpo, la concepción, parte de la terapéutica y el Kalachakra o Rueda del tiempo. Ciclo tántrico, cuyo sistema de calendario fue introducido en el año 1027 en Tibet ejerciendo una gran influencia en la Astrología Tibetana, y en consecuencia en la medicina, sobre todo en lo relacionado al sistema de canales en el cuerpo.
El origen de los “Cuatro tantras” ha sido objeto de acaloradas discusiones entre los sabios Tibetanos, ya que unos diferencian su procedencia como las verdaderas enseñanzas del Buda “Maestro de los Remedios” Bhalsajyaguru, traducidas del sánscrito (Buda nació en territorio Indio). Otros discutían su autoría espiritual, otros incluso negaron la existencia de la procedencia sánscrita y sostenían que su autoría venía de uno de los Yuthog, dadas sus acertadas observaciones, diferenciadas del ayurveda y más próximas a la medicina China.
La traducción del Siglo VIII que se atribuyó a Vairocana, y ocultada por su maestro Padmasambaba en el Monasterio de Samye. Fue encontrada por Drapa Ngönshe (1012-1090), maestro de la orden religiosa Nyingmapa que se creía que era la reencarnación del traductor Vairocana.
Bajo la protección de los Mongoles, los Sakyapa (orden monástica) fueron investidos de poder político en el Tibet entre 1244 y 1368.
La historia atribuye un papel fundamental en el desarrollo médico a Yuthog Yontan Gonpo, el Joven, de quien se cree nació en el Siglo XII, descendiente de Yuthog, el Anciano, que según datos históricos nació y vivió en el siglo VIII.
Yuthog Yontan Gonpo, el joven, escribió las enseñanzas recibidas con la transmisión de los “cuatro tantras”, referencia de estudio obligada en la Medicina Tibetana al igual que lo es el “Caraka” en el ayurveda Indio o la “Natura Medicatrix” de Hipócrates en la Naturopatía.
Yothog el Joven, en el Siglo XII fue quien completó el tratado, adaptándolo a la idiosincrasia del Tibet, por ese motivo incluye elementos ajenos a la cultura India.
Así que gracias a Yuthog el Joven, se convirtió en una obra perfectamente estructurada, dejando de ser una mera traducción del sánscrito, transformándose en un auténtico tratado médico adaptado a la realidad del mundo tibetano.
Hoy en día no ha sido traducido a ningún idioma occidental, tan solo retazos del texto para su enseñanza a estudiantes no tibetanos. De hecho es un tratado dividido en Cuatro Volúmenes.
A partir del Siglo XII y tomando como punto de inicio los tratados se desarrollaron un gran número de obras médicas, siendo estas las que han ido constituyendo la base de la práctica de la Medicina Tibetana.
Hasta el Siglo XV la enseñanza médica podía ser transmitida a través de las escuelas Monásticas o por vía oral, de maestro a discípulo o bien de padre a hijo, desempeñando un papel crucial en la fiel transmisión de la teoría médica y las técnicas asociadas a su ejercicio.
En el siglo XV la tradición Médica se dividió en dos escuelas: Chang y Zur, cogiendo el nombre cada una de ellas de sus fundadores. Divergían en algunas cuestiones, como la localización de algunos canales y puntos vitales del cuerpo, la identificación de algunos medicamentos y fórmulas magistrales, debido todo ello a sus distintos climas y costumbres por la diferente localización geográfica dentro del Tibet.
La escuela Chang tiene sus raíces en el altiplano situado al Norte y la escuela Zur en los Valles del Sur.
El Tibet no fue reunificado hasta la segunda mitad del Siglo XVII, bajo la tutela de la escuela feudal Gelupa y el Gobierno del V Dalai Lama.
Un punto importante en la historia de la Medicina Tibetana fue el año 1642, bajo la regencia del V Dalai Lama ya que se reunificó de nuevo el Tibet. Fomentó el estudio y con ello la medicina, fundando un gran número de instituciones especializadas. Se tradujeron más obras médicas que se añadieron a la colección de textos canónicos ”El Tanjur” y ordenó una nueva edición de los “Cuatro Tantras”.
Bajo la regencia del Sangye Gyamtso y la autoridad política del V Dalai Lama se resolvió la polémica de la autoría de los “Cuatro Tantras” y se decidió que estos recogían las auténticas enseñanzas de Buda y se sostuvo con firmeza la teoría de que: “Los Cuatro tantras fueron enseñados primero en India por el Buda histórico al revelarse como el “Maestro de los Remedios”.
El último regente, Sangye Gyamtso (1653-1705), revisó los Cuatro Tantras, cotejó todos sus textos, pidió consejo a ilustres médicos y de todo su gran esfuerzo, pues además era asesor político del Dalai Lama, salieron la composición de una famosa Glosa conocida como Berilo Azul (Vaidürya ngonpo); La edición revisada de los cuatro Tantras, más la creación de una serie de 79 thangkas (lienzos) que ilustran el contenido de su glosa el “Berilo Azul”.
Cada una de las viñetas que componen cada thangka, unas 8000, tienen su pie correspondiente y cada pintura lleva un texto que indica su ubicación exacta dentro de la serie y en relación al texto.
En los 79 thangkas reprodujo visualmente los cuatro Tantras: Embriología, Anatomía, fisiología, materia médica, métodos de diagnóstico, terapias.
Dibujó fielmente plantas, medicamentos, vísceras...
El deseo de definir la teoría y la práctica médica le llevó a fundar en 1696 la primera escuela especializada en formación médica en Chagpori, la montaña del hierro próxima al palacio de Potala de Lhasa; capital entonces de Tibet.
La escuela pertenecía a la orden Gelugpa, pero también admitía monjes de otras órdenes religiosas, así como a laicos.
Cada maestro tenía a su cargo un grupo de estudiantes que debían memorizar y estudiar los Cuatro Tantras, además de la glosa del Regente.
Después adquirían la práctica asistiendo con el maestro, así como también estudiar los textos religiosos de Buda. Debían aprobar un examen oral que consistía en recitar de memoria los tres primeros tratados delante de la asamblea de maestros.
Los que no lograban aprobar en un tiempo máximo de nueve años eran expulsados. En cambio los que lograban superar la prueba durante el Monlam (La gran plegaria) que se celebra para recibir al Año Nuevo o en el festival de Tsogcho, recibían el grado de Duramba (Doctor) y los que lograban aprobar el examen oral de los cuatro tratados, recibían el título de Gyushi Khempo o Ram Yampa.
Algunos maestros que estudiaron en Lhasa fundaron otras escuelas en el este, siguiendo el modelo de Chagpori. En 1757 se fundó Kumbum, en 1784 Labrans e incluso se fundaron escuelas en Mongolia y Pekín.
En el siglo XVIII, las escuelas del este de Tibet dieron sus frutos. En 1727 Dilmar Geshe, recopiló y catalogó un amplio abanico de materia médica, convirtiéndose en una obra de referencia.
Situ Tchöki Tchungne (1700-1774) el más famoso discípulo de Dilmar Geshe, fundó una escuela de medicina, relacionada con el monasterio de Palpung, situada en Kham. Debido a su ubicación tomo influencias de la medicina China.
A finales del siglo XIX la escuela Chagpori, entró en decadencia hasta la llegada del decimotercer Dalai Lama, que en 1916 fundó el Mentsikhang, Instituto de Astro-Medicina de Lhasa. Se creó en el centro mismo de la ciudad y su coordinador fue el médico personal del Dalai Lama, Khyenrab Norbu (1883-1962). Fue un maestro excepcional y su mayor aportación estuvo en el estudio de las fórmulas magistrales.
Hoy en día siguen funcionando las dos tendencias “Chang” y “Zur”. Sus diferencias siguen siendo mínimas, destacando en la primera, la necesidad de aprender a través de la memorización, algunos tratamientos en alteraciones humorales debido a diferencias climáticas, así como en recomendaciones de hábitos. La segunda exige hoy en día la comprensión de las enseñanzas y su aplicación correcta en lugar de su memorización.
Muchos de los maestros que he tenido el honor de conocer y recibir instrucción, pertenecen o han pertenecido a la escuela Zur, así que intentaré contemplar las dos enseñanzas en el desarrollo del libro.
LA MEDICINA TIBETANA EN EL EXILIO HOY EN DÍA.
1950 es la fecha que cambio el rumbo de la historia en Tibet. La invasión de China y la posterior revolución cultural del gobierno de Mao, terminó forzando la huida del XIV Dalai Lama en 1959. Le siguieron unos 90.000 refugiados que exportaron la medicina tibetana a Nepal e India.
En 1961 se fundó el primer dispensario de medicina en Dharamsala (India), sede del gobierno tibetano en el exilio. Posteriormente se creo un hospital con quince camas, imitando la idea occidental de atención medica. Y en 1967 se le dotó de un departamento astrológico convirtiéndose así definitivamente en el primer Instituto Astromédico (Mentsikhang) en el exilio.
En 1974 se graduó la primera promoción de quince alumnos. Los estudios duran cinco años más dos de practicas en los dispensarios de Nepal e India.
En 1992 se creo por Trogawa Rinpoche, el Instituto Médico Tibetano Chagpori en Darjeeling, en el Nordeste de india, en esta fundación se admiten tanto estudiantes tibetanos como extranjeros. Los estudios duran tres años y dos de prácticas.
Por otro lado los exiliados en Bhután, un reino de cultura tibetana que ya era independiente del Tibet, antes de la invasión (*) crearon el Instituto de Enseñanza e Investigación de Medicina Tradicional. Lo forman un dispensario, un hospital, una farmacia, y una escuela que educa unos veinte estudiantes durante tres o cinco años en función del grado de médico para el que se prepara al estudiante.
Los mongoles que ya habían sido convertidos al budismo por los propios médicos tibetanos en el siglo XII, cuentan que gracias a las artes adivinatorias y sanadoras de los médicos tibetanos convirtieron a toda la corte de Kublai Khan al budismo, durante la época que estuvieron bajo su dominio. Desde que la Republica de la Mongolia recuperó su independencia de China, se ha revitalizado la utilización de la Medicina tibetana.
En Escocia se fundó en el año 1967 el Centro Tibetano de KagyuSamyéLing, (Tibetan Centre of kagyusamyéling), bajo la tutela del Venerable Akong Tulku, dicha escuela es solo para estudiantes occidentales.
En la actualidad distintos centros laicos y budistas están difundiendo la enseñanza de la Medicina en Italia, Estados Unidos y España.
LA MEDICINA TIBETANA EN TIBET HOY EN DIA.
En la actualidad la medicina tibetana es practicada y enseñada siguiendo la antigua tradición. Después de la Revolución Cultura el sistema médico tibetano, al igual que toda la nación china sufrió duras represiones y grandes pérdidas.
Se arremetió contra los monasterios y también se destruyeron casi todos los centros de enseñanza de la medicina en Tibet.
En realidad toda China sufrió los estragos de la Revolución Cultural, ya que también fue prohibida la medicina china y sus ancestrales cultos budistas.
A la destrucción salvaje en el Tibet sobrevivió el Mentsikhang (Instituto de Astromedicina) de Lhasa, Las autoridades de la época prohibieron la medicina tibetana, ya que consideraban que no se trataba de un sistema científico, sino que era solo un conjunto de supersticiones y una invención de los lamas, para controlar a la población.
No fue hasta la III Asamblea Nacional cuando se autorizaron algunas actividades culturales tibetanas. Ése fue el principio del restablecimiento de la practica médica en la zona. Primero con el apoyo de las autoridades locales y gubernamentales y más tarde a través de sociedades benéficas internacionales, como Rokpa. Esta asociación ha fundado ya doce escuelas que están aportando médicos a las zonas más remotas rurales, hasta hoy esta sociedad ha apoyado a 310 estudiantes en Tibet.
Los doctores titulados en las escuelas oficiales se convierten en empleados del estado con un sueldo fijo. La medicina tradicional ha sido aceptada por el gobierno chino gracias a su absoluta eficacia y a su bajo coste, muy inferior a la medicina tecnológica occidental.
Se otorgan cuatro títulos de calificación médica, el más bajo es el de Duramba, que incluye tres años de formación teórica tradicional, además de dos años de prácticas junto a doctores experimentados. Le sigue el de Cachupa, licenciado en medicina, que ya tiene el rango de diploma universitario, es ya una formación de cinco años más dos de prácticas clínicas. Ram yampa, sería el equivalente a un master y el titulo de Bum rampa, un doctorado, estos dos últimos títulos se conseguirían una vez superados los años de estudios, prácticas y experiencia, enseñanza como profesor en un Mentsikhang, investigación y artículos o libros publicados.
Gracias a los cambios en la nueva política se han instalado algunos hospitales y centros médicos así como escuelas de medicina en lugares donde antes no habían existido.
Además del Centro Astromédico de Lhasa se han fundado otros centros en Shigatse, Soka, Chamdo, Nagchu y Nytri, también se ha recuperado la famosa escuela de Derge, así como las de Payu y Dartsedo.
Los aspirantes a médicos deben estudiar textos de medicina tibetana, obras de astrología tibetana, gramática, lengua, redacción, chino, inglés, y política.
También deben hacer mucho énfasis en la pureza de la motivación y la conducta del futuro médico, ya que como los antiguos tantras explican:
“El médico debe ser como un Halcón atento en su capacidad de discernir entre los diferentes desórdenes constitutivos. Debe ser paciente como una oveja en su observación del desarrollo de los síntomas, y tan cauto como un zorro en la prescripción de los remedios cuando las enfermedades infecciosas se manifiestan. En el tratamiento de las recaídas y complicaciones, ha de ser tan bravo y decidido como un tigre“.
Hoy en día no sólo se están recuperando las formulas magistrales que tanto diferenciaban a la medicina tibetana, con sus remedios en los que utilizaban la alquimia para transformar metales venenosos como el mercurio, en beneficiosos y curativos, si no que también se están recuperando los instrumentos de cirugía, y devolviendo la instrucción ética budista que se aprende a través de estudiar los bodhisattvas (textos sagrados legados por los distintos Budas históricos) y las distintas técnicas de meditación.
COMENTARIOS ACLARATORIOS
Thonmi Sambhota creó el alfabeto tibetano a mediados del siglo VII, cuando el budismo fue introducido de India en Tibet. Para traducir el método de escritura tibetana al alfabeto español se ha seguido el sistema de traducción de Turrell Wylie .
El alfabeto tibetano comprende treinta consonantes y cinco vocales, además varias consonantes pueden yuxtaponerse por encima y por debajo de otras dando lugar a distintos sonidos consonánticos, lo que hace difícil conseguir una regla fija de traducción a formas exactas de los conceptos no definibles por palabras concretas en nuestro idioma.
Debido a que la construcción del tibetano es diferente a las construcciones latinas nos encontramos que en algunos textos la traducción que se hace de las palabras como Mentsikhang, o los tres humores los encontremos con algunas diferencias escritas. Por ejemplo, el humor Viento podemos encontrarlo como rlung, lumg, o lum.
En este libro utilizare las palabras que definen los textos, como los humores u otros conceptos que no deben ser traducidos al castellano por modificar ello su concepto tal y como me los transmitieron mis distintos maestros de medicina tibetana y mi buen amigo el Doctor Thubten Phuntsog, catedrático de la Universidad de las Nacionalidades de Pekín y alumno del venerable Khempo Troru Tsenam, considerado en la actualidad “la Joya del Tibet”, responsable del crecimiento del Centro Astro-médico de Lhasa y la recuperación de las escuelas médicas del Tibet. El venerable Khempo Troru Tsenam en 1951 era un estudiante brillante y uno de los pocos médicos a los que se les había confiado la práctica medica de la preparación del mercurio desintoxicado y las famosas rinchen rilbu (píldoras preciosas).
Fue el propio Khempo Troru Tsenam quien pidió que se restablecieran los datos históricos de la medicina tibetana, por lo que se está estudiando en el Tibet las aportaciones de la cultura Bompe, cultura originaria de los habitantes del “país de las nieves” y anterior al budismo indio, que fue absorbida e incluso camuflada sincretizándola en los primeros textos budistas, extrayéndoles sus características indígenas.
El Doctor Thubten Phuntsog, antropólogo e historiador, además de conocedor de las Cinco Ciencias de la Medicina, ha descubierto que muchos de los datos históricos de la evolución de la medicina tibetana se encuentran en un libro escrito por Padmasambaba en el cual comenta que los textos que se tradujeron en el S.VII dc. eran todos ellos de la tradición Bompe, pero con la obligada transformación a las exigencias budistas que incorporó el trigésimo tercer rey del Tibet.
El texto original se llamo Bomge chi che. El vocablo chi che significaba tratados pero, ante la conversión budista importada de india, se tradujo por tantras, tal como se les llamaba a los textos de enseñanza hindús.
Así que los denominaremos “tratados” en lugar de “tantras” en honor a la defensa de las traducciones que tanto esfuerzo y sufrimiento les ha costado a los actuales moradores del Tibet. Este es un pequeño homenaje al venerable doctor Khempo Troru Tsenam, al Dr. Thubten Phuntsok y al Dr. Pema Dorjee. |